Este E-Mail ha sido enviado hoy por un inversor particular, del cual como es lógico no facilitaremos su nombre en aplicación a la Ley de Protección de Datos.
A la att. de Doña Ana Bailo y Doña Ana de la Riva:
Muy Sras. mías:
Agradezco de antemano su atención y les ruego trasladen este mensaje al Consejo de Administración de la Compañía. Mi nombre es ----------- y soy una inversora particular. Actualmente tengo en cartera más de 5.000 títulos de Iberia. Por razones ajenas, en opinión de muchos accionistas particulares, a la propia dinámica del mercado, la cotización de Iberia ha caído en el último mes más de un 20% sin que, al parecer, a los señores consejeros les haya preocupado mucho el lamentable comportamiento del valor en bolsa, ni los perjuicios ocasionados a sus accionistas. Miro con sana envidia la iniciativa de los directivos de otras empresas cotizadas, que lo primero que hacen tras firmar sus millonarios contratos es apostar, con su dinero, por la compañía en la que trabajan. ¿Podrían ustedes preguntar de mi parte a los señores consejeros de Iberia, empezando por su presidente, qué piensan hacer para transmitir públicamente su confianza en la Compañía de cara a los inversores? Doy por supuesto, como ven, que tal confianza existe, aunque quizás dicha suposición sea una ingenuidad por mi parte. Reciban un afectuoso saludo.
miércoles, 2 de enero de 2008
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